La importancia de los retenedores es clave para asegurar los resultados tras un tratamiento de ortodoncia. Estos dispositivos son esenciales para mantener la sonrisa lograda y evitar que los dientes se muevan de posición al finalizar el proceso.
¿Por qué son fundamentales?
Los retenedores son unos dispositivos que se utilizan al finalizar un tratamiento de ortodoncia. La fase de retención es fundamental para afianzar los resultados obtenidos, especialmente en los meses posteriores al tratamiento.
La importancia de los retenedores radica en su utilidad:
- Evitan el movimiento dental. Después de la ortodoncia, los dientes tienden a volver a su posición anterior. Impedirlo es la principal función de los retenedores.
- Estabilizan la mordida. Los retenedores permiten que el hueso dental y los tejidos circundantes se solidifiquen y fortalezcan, ayudando a corregir problemas de maloclusión y a prevenir la pérdida dental, ya que, tras la ortodoncia, estas estructuras dentales suelen estar más débiles.
- Protección a largo plazo. Su uso tras el tratamiento, sobre todo en los meses posteriores a la retirada de la ortodoncia, es clave para evitar que regresen las maloclusiones corregidas y, por tanto, la necesidad de repetir el tratamiento ortodóncico en el futuro.
Todo esto nos habla de la importancia de los retenedores en un tratamiento de ortodoncia, ya que constituyen una fase en sí misma del procedimiento.
Tipos de retenedores
Principalmente, existen dos tipos de retenedores dentales: fijos o removibles. Veamos cuáles son sus características:
- Retenedores fijos. Consisten en un alambre o barra de metal que se coloca detrás de los dientes de ambas arcadas, de canino a canino. Son dispositivos permanentes (de por vida), a los que cuesta unos días acostumbrarse y que impiden una higiene bucal precisa, de ahí que cada vez se utilicen menos.
- Retenedores removibles. Son aparatos extraíbles que se llevan durante la noche (aunque los primeros meses se recomiendan durante todo el día). Pueden ser a su vez de varios tipos (transparentes o Hawley) y tienen la ventaja de que permiten comer con normalidad y hacer una correcta limpieza bucal. Por eso son los más usados en la actualidad.
Recomendaciones de uso
La importancia de los retenedores está en su capacidad para evitar el movimiento indeseado de los dientes después de un tratamiento de ortodoncia pero, para eso, es fundamental que el paciente siga las indicaciones de uso del especialista.
Dado que, generalmente, se utilizarán retenedores removibles, es esencial seguir estas pautas:
- Uso constante. Para mantener en el tiempo los resultados obtenidos durante el tratamiento de ortodoncia es necesario usar retenedores de por vida. Con retenedores removibles, sobre todo cuando va pasando el tiempo, es fácil olvidarse de usarlos y eso puede propiciar que nuestros dientes acaben moviéndose, haciendo necesario volver a utilizar ortodoncia para corregir la alineación o la maloclusión.
- Inmediatos. Los retenedores deben usarse nada más retirar el tratamiento de ortodoncia. Durante los primeros meses (de 6 a 9), el uso debe ser ininterrumpido, salvo para comer o lavarse los dientes. Más adelante, su uso se limitará a las noches, pero es esencial que al principio el paciente sea estricto con esto porque las estructuras dentales están más débiles y necesitan estabilizarse para evitar nuevos desplazamientos.
- Mantenimiento. Mantener en buen estado los retenedores es fundamental para garantizar su eficacia. La limpieza diaria y profunda sin usar agua caliente, un correcto almacenamiento y evitar hábitos como morder las uñas u objetos o comer con ellos puestos es esencial para evitar su deterioro.
Consecuencias de no usar retenedores
Si no utilizas retenedores al finalizar tu tratamiento de ortodoncia, tus dientes podrían desplazarse de nuevo a su posición original. Esto conllevaría maloclusiones y dientes mal alineados y, por tanto, se haría necesario volver a utilizar ortodoncia.
Cuando los retenedores dejan de utilizarse durante un tiempo, aunque sean solo unas semanas o meses, es muy probable que el dispositivo ya no se ajuste correctamente.
Por tanto, desde la Clínica Moliner y Aragón te aconsejamos seguir siempre las recomendaciones de tu ortodoncista y tomarte en serio la fase de retención. Utilizar retenedores es clave para mantener los resultados obtenidos.



