Mantener una sonrisa sana desde pequeños es esencial para cuidar de nuestra salud bucodental. Los hábitos que se aprenden desde niños ayudan a llevar una buena rutina como adultos para evitar problemas en dientes y encías. Desde la Clínica Moliner y Aragón te ofrecemos algunos consejos para tener una sonrisa sana desde la etapa infantil.
1. Enseñar el cepillado desde pequeños
Cepillarse los dientes a diario es fundamental para tener una sonrisa sana. Para los más pequeños, limpiar adecuadamente los dientes dos veces al día es esencial. Por ejemplo: antes de ir al colegio y antes de dormir.
Hay que enseñar a los niños la importancia del cepillado, supervisando que dediquen el tiempo y los cuidados necesarios pero permitiendo que sean ellos quienes lo hagan solos.
No basta con cepillar los dientes sino que la limpieza debe ser completa y también hay que enseñarles a usar el hilo dental e incluso un enjuague bucal adecuado para cada edad.
2. Visitar el dentista regularmente
Acudir al dentista con regularidad es también muy importante para no descuidar la higiene dental de los más pequeños. Es esencial realizar controles periódicos y cuidados preventivos, puesto que detectar posibles problemas a tiempo es clave para aplicar tratamientos efectivos.
Se recomienda visitar al dentista cada seis meses para realizar chequeos de rutina o incluso limpiezas. Esto no solo es beneficioso para su salud dental sino que también les ayuda a perder el miedo al dentista y a sentirse cómodos para mantener las revisiones cuando se es adolescente y adulto.
3. Evitar el consumo de azúcar
Una alimentación equilibrada desde pequeños es fundamental para la salud de nuestra boca. No saltarse comidas, ingerir los nutrientes necesarios, llevar una dieta sana y variada y evitar alimentos dañinos es indispensable para que sus dientes crezcan fuertes y sanos.
Disminuir el consumo de alimentos y bebidas azucaradas es muy importante desde edades tempranas. Evitar refrescos y zumos y fomentar el consumo de agua para una hidratación adecuada es clave para evitar la aparición de caries.
Además, cuando se comen dulces, es necesario lavar los dientes inmediatamente (sobre todo por las noches) para que el azúcar tenga el menor contacto posible con los dientes.
4. Dar ejemplo y motivar
De nada sirve intentar aplicar todos nuestros consejos para tener una sonrisa sana si los padres no dan ejemplo. Es muy importante que los niños les vean lavarse los dientes a diario, comer sano y visitar al dentista con regularidad.
Cepillarse los dientes cuando los niños están presentes es una buena manera de hacerles ver que se trata de una rutina sencilla y necesaria.
Es importante motivarles para que se preocupen por su salud dental. Poner un cepillo de dientes en su mochila les permitirá incluso aplicar esa costumbre en el colegio, para que puedan mantener la higiene tras comer el bocadillo o el almuerzo.
5. Mantener una buena higiene con ortodoncia
En ocasiones, los niños necesitan someterse a un tratamiento de ortodoncia para corregir la alineación de su sonrisa. En estos casos, es más importante si cabe mantener una adecuada higiene bucodental para evitar la aparición de caries u otros problemas.
El cepillado después de cada comida y seguir las indicaciones del dentista durante el tratamiento es clave, tanto para mantener una buena salud bucodental como para garantizar unos resultados efectivos al finalizar el tratamiento.
La implicación de los padres resulta crucial para mantener una sonrisa sana desde la infancia. En esta etapa, el aprendizaje sobre la importancia de la salud bucodental permite introducir esta rutina en nuestros hábitos, algo a lo que puede contribuir el dentista. De ahí la importancia de visitarlo periódicamente.